Lecturas en Español: La religión
¿Es utilitarista Dios?
En los últimos días debatí con un evangélico que parecía bien informado de su propia forma del cristianismo y que afirmaba que Dios no era utilitarista. Hizo la declaración que a Dios no le interesa la cantidad de seres humanos que logran la felicidad. Según Jeremy Bentham (el que propuso la teoría moral del utilitarismo) la utilidad se defina como la suma felicidad para la mayoría. Se confunde el principio entre Dios y el utilitarismo cuando se considera la definición de la palabra “felicidad”. Leyendo del Utilitarismo por John Stuart Mill se encuentra lo siguiente: “Se propone la doctrina de la utilidad que la felicidad es deseable, y es el único asunto que es deseable, como un fin; Todos los demás quedan deseables como un medio a ese fin” (capitulo 4). Anteriormente, en el capitulo dos de la misma obra se lee, “No raramente se encuentra la doctrina de la utilidad invectivada por una doctrina atea. Si es necesario decir algo, lo que sea, contra una hipótesis tan simple, diríamos que la cuestión depende de la idea que hemos formado concerniente al carácter moral de la Deidad. Si es una creencia verdadera que Dios desea sumamente la felicidad de sus criaturas, y que fue el propósito de sus creaciones, no es posible que la utilidad sea una doctrina atea, sino más profundamente religiosa que cualquier otra. Si se quiere decir que el utilitarismo no reconoce la voluntad revelada de Dios como la ley suprema de morales, les respondo que el utilitarista que cree en la bondad perfecta y en la sabiduría de Dios por necesidad cree lo que Dios ha determinado justo revelar concerniente al tema de morales, hay que cumplir los requisitos de la utilidad en grado supremo… ”
Citado Mill, (y déjame decir aquí que no subscribo a todo lo que Mill tiene que decir sobre el tema, sino encuentro bocaditos de la verdad aquí y allá) emplearé unos de los argumentos en contra de la posición mía que Dios es utilitarista. <<¿Qué del diluvio bíblico de Noé?>> disputan los detractores. <<¿Qué de Sodoma y Gomorra?>> <<¿Que de la pascua de los hebreos cuando el ángel destruidor destruyó todos los primogénitos de Israel?>> Mientras cada una de estas preguntas es válida hay que fijarse en el esquema grande y no al hecho inmediato. Si Dios no hubiera destruido todos los inicuos con el diluvio, ¿hubiera encontrado felicidad las generaciones futuras mientras que sus padres perpetuaban la iniquidad al costo de la felicidad de otros? Lo mismo es verdad con Sodoma y Gomorra. Concerniente a la pascua, ¿no es cierto que los Israelitas habían llegado más numerosos que sus captores, quienes los estaban esclavizando y disfrutándose sin respeto a la felicidad de ellos? ¿Aunque los egipcios, en aquel entonces se hicieron por la minoría, al costo de la sangre, el sudor y las lágrimas de la mayoría? Dios da sus mandamientos al hombre no para limitarle innecesariamente sino para que logre la felicidad sin la violación de la felicidad de sus vecinos. Si matamos, robamos, cometimos adulterio, testificamos falsificaciones concernientes a nuestros conocidos, por cierto, infringimos con la felicidad de la mayoría que, también, califica el castigo del perpetrador para conseguir la felicidad para la generalidad. La sujeción de las leyes de Dios, tal como las leyes del país, cuando sean justos, traen felicidad a los obedientes. Salomón, por su sabiduría dijo, <<... el que guarda la ley es bienaventurado.>> (La Santa Biblia, Proverbios 29:18)
La filosofía que propone que Dios es utilitarista comparta con la religión mormona. Un dogma principal de los mormones declara que <<... Adán cayó para que los hombres existiesen; y existen los hombres para que tengan gozo... . >> (Libro de Mormon, 2 Nefi 2:25) Dios desea gozo para todos sus hijos (nosotros) pero también nos da su albedrío para comportarnos según nuestros propios juicios. Lo mismo que un corredor participando en un concurso fija la mirada en la línea del fenecimiento, nosotros no podemos engancharnos tanto en el presente sino que debemos seguir fijamente hacía nuestra meta final, nuestra felicidad y la felicidad de todos en quienes podemos influir.
